Archivo de octubre de 2010

Pienso a los 60 años en el eterno devenir de la vida!

Pienso a los 60 años en el eterno devenir de la vida!

Por Luis Ravizza

Pienso en tantos amigos y amigas cercanos y lejanos que tanto me quieren, que piensan en mi, que me recuerdan, que oran por mi, que desean mi bien y doy gracias a Dios por tanto y tanto amor.

Pienso en mis hijas, en mi hijo, en Majo, en mis hermanos, en mis sobrinos, en mis cuñados y cuñadas, en mis familiares, con quienes compartimos y seguiremos compartiendo tantas historias de vida

y tanta unidad y amor.

Pienso en quienes me acompañaron transitoriamente y ya no son parte de mi vida, especialemente en mi Padre y en mis abuelos, pero que sin ellos mi vida no habría sido igual, sino diferente, y también doy gracias por ellos.

Pienso en el devenir eterno de la vida, que mientras celebro mis primeros 60 años, estoy acompañando a mi madre ya en sus últimas horas de vida.

Pienso en una hermosa fábula que siempre ilumina mi vida en este tipo de momentos y que cuenta la historia de dos hermanos mellizos que en el vientre de su madre habían llegado al final de sus vidas en el mundo que conocían.

Allí era todo conocido y deseado, el calor, las caricias, los sonidos, los alimentos de su madre, el contacto recíproco entre hermanos, el sentirse cada día, en cada instante les hacía sentirse seguros y felices en su mundo conocido.

Pero llegó el gran día, en el que uno de los hermanos vió a su hermano morir, literalmente lo vio irse de su mundo, había desaparecido de su vista, ya no lo “sentía” y se llenó de desesperación y tristeza.  El parto ya era una realidad.

No sabía que su hermano no había muerto, sino que había nacido a una nueva vida, y que del “otro lado” todo era alegría y felicidad…, había nacido a un nuevo mundo.

Pienso, que la obra de Jehová es maravillosa, y que doy gracias a Él por permitirme existir aquí y ahora y por poder presenciar la partida de mi Madre, con el conocimiento y la certeza de que parte hacia un mundo desconocido y ciertamente maravilloso.

Feliz viaje!

Y gracias a todos por tanto amor, y especialmente a ti Mamá!

Luis Ravizza